2007/08/23

Visado para el futuro y el profesor Miravitlles

Tengo entre mis manos un pequeño libro extraordinario, de una colección muy antigua de RTV (Radio Televisión Española) : Biblioteca Básica Salvat. De este librito, un libro de divulgación científica, se vendieron más de 1.200.000 ejemplares en 1969. Se acabó de escribir,apenas, 15 días después de la llegada del hombre a la Luna, y en él el profesor Luis Miravitlles hacía un resumen de su programa de divulgación científica llamado "Visado para el futuro", que tuvo un extraordinario éxito en aquellos años.

Apenas recuerdo aquel programa, pero se que causó en mi una gran impresión que fue decisiva para que me dedicara al mundo de la ingeniería y de la ciencia.

"Saber es útil, soñar es necesario, imaginar es imprescindible". Así recuerdo que comenzaba el programa. Entre 1959 y 1971, Luis Miravitlles, fue el comentarista científico de Televisión Española, donde consiguió gran popularidad en programas como «Nueva Epoca», «La Fronteras de la Ciencia», y «Visado para el futuro». Esta última serie fue publicada, como he comentado, también en forma de libro, y se convirtió en un gran éxito editorial, traducido a varios idiomas.

Fueron muy celebradas algunas de sus películas científicas, como «Las Galaxias», que quedó en segundo lugar en el II Festival Internacional de Filme Científico de la Universidad Libre de Bruselas, y «Misterios al descubierto», segundo lugar en el IV Festival de televisión de Berlín para programas científicos.

«Era sobre todo un gran comunicador, un hombre con una extraordinaria capacidad para poner la ciencia al alcance de todo el mundo», según declaraba el periodista de La Vanguardia Roger Jiménez, que trabajó durante años con Miravitlles.

Entre 1952 y 1971, ejerció también como profesor adjunto de Bioquímica y Geología en la Universidad de Barcelona, en 1968 fue miembro de la Comisión Especial de Selenología de la NASA y en 1972 ocupó el cargo de vicepresidente de la Asociación de Astronáutica Española.

En aquellos años, Luis Miratvilles, fue lo que hoy es Eduard Punset, con el programa REDES, pero hay que tener en cuenta un detalle importante. Punset está la Segunda cadena, una cadena Estatal de calidad pero minoritaria, y Miratvilles tenía un programa de gran audiencia en la Primera cadena de Televisión Española, en una época en que prácticamente sólo existía en España esta cadena de televisión.

El libro estaba dividido en cinco partes, tratando de abarcar, de forma muy amena, la ciencia y la técnica de aquellos años:

- Alicia en el país del Universo.
- La rebelión de las máquinas.
- El increible mundo animado.
- La vida en el tubo de ensayo.
- El hombre.

Casi al final se despedía con estas bellas palabras:"¿Qué quedará de nosotros, de nuestra obra? Yo aconsejaría a aquellos que tienen hijos que meditaran por un momento en lo que representa su obra, que es una maravillosa continuidad. Aquellos que no los tienen deben aportar en cualquier otra forma su grano de arena al fenómeno de la evolución del hombre y del Universo. Lo único que no ha de estar permitido es cruzarse de brazos y vegetar. Se pierde así la condición más noble: la condición de hombre".

Hasta siempre profesor Miravitlles, reciba el pequeño homenaje de este blog. Un saludo amigos, desde las maravillosas playas de Vera en Almería, donde paso mis vacaciones.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Eran otros tiempos...

Se pensaba que el mundo podía tener arreglo...

Gracias a la ciencia y tecnología alcanzaríamos una vida mejor...

Ahora ya casi nadie se lo cree...

Salvador dijo...

En efecto, amigo, eran otros tiempos más ingenuos.

Anónimo dijo...

Son otros tiempos pero las lecciones del Sr. Miravitlles son inolvidables, gracias por acordarse de él y donde quiera que ests gracias D. Luis, por Ud. nos inculco la mirada curiosa para desde este punto del universo tender nuestros sentidos para ver, conocer, asombrarnos y disfrutar.
"...saber es útil, imaginar es indispensable, soñar es necesario ..."

Salvador dijo...

Muy bonito lo de la "mirada curiosa". Es cierto, nos inculcó la mirada curiosa para ver, conocer, asombrarnos y disfrutar...

Un saludo.

Anónimo dijo...

Soy Leonardo Loayza de Lima, Perú, he leido al profesor Miravitlles, pero en su edicion del libro anaranjado publicado en 1969, que dice biblioteca básica universal, (tomo 31) y la verdad que a pesar del tiempo el libro es excelente y lo sigo releyendo

diemendav dijo...

ALTO A LA VIDA:
HIBERNACION
Conferencia de don Luis Miravitiles en el «Club Mundo»
En el «Club Mundo.’, ayer por la tarde, tuvo efecto una conferencia a cargo de don Luis Miravitlles.
El conferenciante comenzó su disertación con un resumen de la historia de Henri Laborit, médico francés nacido en Indochina, creador de la hibernación artificial. Destacó después que el camino emprendido por Laborit en 1951 ha culminado en la década del 60 al 70 posibilitando las intervenciones quirúrgicas a corazón abierto gracias al estado de «hipotemia» al que se someten los pacientes.
Después de repasar las características
principales de los procesos bioquímicos a
baja temperatura se pasé en circuito cerrado
de televisión una grabación de las
experiencias de hibernación de ratones
efectuadas por el mismo en el Laboratorio
municipal de Barcelona.
Continuó diciendo que es muy probable
en el estado actual de nuestros conocimientos que la muerte no sea una necesidad biológica sino simplemente una necesidad evolucionarja Constituiría una estrategía
de la evolución, sin que forzosamente estuviera inscrita en la naturaleza del ser viviente.
Para finalizar planteó la pregunta de si
la inmortalidad individual es una pera-
pectiva terrorífica. »Entiendo que es un caso como el del perpetuo debate entre el
optimista y el’ pesimista. El primero ve un
vaso lleno hasta la mitad y e! segundo
lo ve medio vacío. La combinación de la
actividad y la experiencia puede ser el
visado de la misteriosa aventura de la
evolución. . Tengo la esperanza puesta en
una civilización de jóvenes sabios.»
A continuación se abrió un coloquio en
el que hubo numerosas intervenciones de
entre el público asistente.



SABADO, 20 FEBRERO 1971
LA VANGUARDIA ESPAÑOLA
Página 25